¿Casualidad o Causalidad? ¡Año nuevo con mi familia griega judía!

Muchos me han pedido que empiece a contar anécdotas de viaje y, a decir verdad, tengo varias. Sin embargo, ésta es una de las que más me gusta.

Resulta que tres días después de haberme graduado de la universidad, en agosto de 2010, me fui de viaje a Grecia. Para mí era como un “viaje de egresados”. Fui con mi amiga Estefi y allá nos encontramos con otros argentinos. Era un viaje organizado por la Embajada de Grecia para descendientes de la diáspora. Así que ya había preparado mi bikini, mi pareo y estaba dispuesta a aprender el idioma, las danzas y a sumergirme en las aguas celestes del Mar Mediterráneo.

El viaje estuvo muy bueno, pero había algo que lo haría aún mucho más especial.  Tres días antes de terminar mi programa, recibí un mail de mi mamá. Como sabrán parte de mi familia es judía, sefaradí es decir de Medio Oriente. “Sefarad” significa “español”, es decir que fueron judíos expulsados de España durante la Inquisición y que se instalaron en estos países de oriente (más precisamente, abuelo griego y abuela turca, buena combinación, no?).

El mail comentaba que había un familiar lejano de Grecia que nos “estaba buscando”, es decir buscaba a su familia que se había ido a Argentina. ¡Yo no lo podía creer! La Amia se contactó con mi mamá por teléfono comentando dicha situación. Cabe aclarar, que hay un sector de la AMIA( Asociación Mutual Israelita Argentina) que se ocupa de reunir a familias post Segunda Guerra Mundial. La carta enviada por este familiar de Grecia tenía fecha del 1 de agosto, el mismo día que yo emprendí viaje desde Buenos Aires hacia tierras griegas. ¿Casualidad o causalidad?

Mi abuelo llegó a Argentina en 1930, muchos de sus familiares se fueron a Estados Unidos y otros fallecieron durante la Segunda Guerra Mundial. Por su parte, él, su hermano y sus padres fueron los únicos que vinieron a América del Sur

Post programa educativo, viajaba a Hungría y me salía más barato comprar un pasaje ida y vuelta de Grecia a Hungría así que había puesto cualquier fecha de regreso, total mi pasaje a Buenos Aires salía desde Hungría. El tema es que el 6 de septiembre tenía un pasaje de Budapest a Atenas así que no lo dudé y cambié mi itinerario. Después de pasar unas lindas vacaciones en Budapest, tomé ese vuelo rumbo a Atenas y posteriormente un bus a Ioannina, ciudad donde nació mi abuelo, ubicada sobre la costa del Mar Adriático

Estefi, mi amiga universitaria, me acompañó en esta aventura. No sabía más que el nombre de este tío lejano: Isaak.

Llegamos a la estación de bus y él junto a su mujer nos estaban esperando. Él es hijo de griegos pero nacido en Estados Unidos y fue director de un museo de judíos romaniáticos en New York , aunque ahora, ya jubilado arma, árboles genealógicos y así ayuda a buscar parientes separados tras la Guerra. A su vez, filma videos para concientizar a la población que lo que ocurrió durante el Nazismo no debe volver a repetirse. ¡Un genio!

Fuimos a su casa y él me comentó cuál era nuestro lazo familiar. Era un tío muy muy lejano, pero familiar al fin. Justo al día siguiente de nuestra llegada era año nuevo judío. O sea, estaba en Grecia, país super ortodoxo, festejando año nuevo judío. Toda una gran experiencia. Pasamos la primera cena de Rosha Shana con una familia judía griega y junto a dos sobrevivientes del Holocausto: uno de ellos sobrevivió a seis campos de concentración. Fuimos a la sinagoga y mi tío me mostró los nombres de mi familia en la pared de la misma y las historias del pueblo. Fui hasta la casa donde vivió mi abuelo y su familia y luego tomamos un barquito para recorrer más de Ioanina.

Isaak visitó a otra parte de mi familia en Israel y es el día de hoy que, junto a su mujer, Diana, me siguen enviando cartas a mi casa en Buenos Aires.

La verdad que aún no puedo creer lo que sucedió. ¡Que justo yo estaba allá, que él nos había escrito y que tuve la posibilidad de saber un poco más sobre esta parte de mi familia!

En la casa donde nació mi abuelo
Con el tío Isaak en la puerta de la sinagoga de Ioaninna

 

El apellido de mi abuelo escrito en las paredes de la sinagoga en recuerdo a las personas que fallecieron durante el Holocausto (parte de mi familia también)

La estrella de David